El Celta salva los muebles bajo el diluvio

El Celta vuelve a Vigo con un punto en su haber después de empatar en el Benito Villamarín ante el Betis en un partido loco. Los de Berizzo completaron un buen encuentro en la parcela ofensiva anotando tres goles, pero su rendimiento en defensa fue bastante inferior al esperado. Las ya preocupantes desconexiones del equipo en defensa en largas fases del encuentro son el principal problema que el argentino tendrá que solucionar de cara al vital partido de este jueves ante el Panathinaikos.

El comienzo del partido no hacía pensar que se pudieran ver seis goles en el encuentro. El Betis salió con una defensa de cinco y un plan muy claro: defender la portería de Adán y jugársela a sorprender en algún contragolpe o en una jugada de estrategia. Este planteamiento le había funcionado a Víctor Sánchez en Las Palmas, pero el Celta no cayó en la trampa propuesta por el preparador madrileño y comenzó a dormir al Betis con la posesión y a desarbolar lentamente el entramado defensivo de los verdiblancos. Entre toque y toque y la falta de contundencia de la defensa bética llegaría el primer gol de la mañana: centro de Bongonda desde la izquierda que se pasea por el área, la recoge Wass y la coloca en el segundo palo para que Aspas, ante la pasividad de la zaga hispalense, rematara a puerta vacía.

El gol era un premio merecido para los gallegos, que se encontraban muy cómodos en el partido que había planteado Víctor. El Betis era un juguete en manos de los de Berizzo, que rondaban el segundo tanto y no dejaban que los verdiblancos encontraran a Castro o Ceballos, demasiado aislados del resto de sus compañeros. El partido pintaba tan bien que, como ya es habitual, se tenía que torcer de una forma u otra. Una innecesaria pérdida de Jonny en la salida del balón acabó con un derribo infantil de Fontàs sobre Petros en el área, una falta que supuso el penalti que Rubén Castro se encargaría de anotar y devolver las tablas al electrónico. Casi sin hacer acto de presencia, el Betis aprovechaba el regalo de la defensa celeste para volver a meterse en el partido.

Víctor sabía que no podría aguantar otros cuarenta y cinco minutos a base de jugadas aisladas y modificó su esquema, retirando a un central para dar entrada a Rafa Navarro y protegerse del incisivo Bongonda. La apuesta no le pudo salir mejor al madrileño, pues su equipo cambió completamente de cara y le dio la vuelta al marcador apenas siete minutos tras la reanudación. En otro error garrafal de la zaga celeste, esta vez de Cabral rompiendo el fuera de juego, Sanabria aprovechaba para regatear a Rubén y después anotar a placer. El gol del paraguayo no era sino la confirmación de que el Betis era otro equipo completamente distinto, pues previamente Rubén Castro y Durmisi habían tenido dos buenas ocasiones que no transformaron.

Berizzo, consciente de que los suyos se hundían con cada minuto que pasaba, buscó una reacción en los suyos introduciendo a Orellana y acertó. Con el chileno crecieron los gallegos, que igualarían la contienda gracias a otro gol de Iago Aspas, que remataría a placer un maravilloso centro de  Bongonda. Quedaba media hora de juego por delante y el empate había hundido un poco al Betis, pero nuevamente la defensa del Celta volvería a hacer que los sevillanos se metieran en el partido. Un nuevo error de Cabral, esta vez en la marca en una jugada de estrategia, permitía que Pezzella rematara completamente solo en el área y pusiera el 3-2 a falta de veinte minutos para el final.

El tanto del argentino fue un mazazo para los celestes, que sufrieron varios minutos de desconexión en los que pudo llegar el cuarto en más de una ocasión pero, como antes hicieran ellos, serían esta vez sus rivales los encargados de meterlos en el partido. A menos de diez minutos del final, Wass colgaba un córner al punto de penalti y Roncaglia, libre de marca, cabeceaba para poner el definitivo 3 a 3 en el marcador del Villamarín. En lo que fue un partido de rachas, ambos equipos tuvieron sus momentos en los instantes finales para desequilibrar de nuevo la balanza, pero hubo más arrojo que acierto en sus intentos por anotar el cuarto y decisivo gol. 

Betis: Adán; Cejudo, Bruno (Rafa Navarro, m.46), Pezzella, José Carlos, Durmisi; Petros, Donk (Felipe Gutiérrez, m.70), Dani Ceballos; Sanabria (Joaquín, m.62) y Rubén Castro.

Celta: Rubén Blanco; Roncaglia, Cabral, Fontás, Jonny; Radoja (Orellana, m.52), Wass, Marcelo Díaz (Pione Sisto, m.77), Pablo Hernández; Bongonda (Rossi, m.84) y Aspas.

Goles: 0-1, M.15: Iago Aspas. 1-1, M.41: Rubén Castro, de penalti. 2-1, M.53: Sanabria. 2-2, M.61: Iago Aspas. 3-2, M.73: Pezzella. 3-3, M.84: Roncaglia.

Árbitro: José María Sánchez Martínez (C. Murciano). Expulsó por doble amarilla al bético Petros, que las vio en los minutos 25 y 92. Además, amonestó a los locales Donk (m.11), Sanabria (m.59), Felipe Gutiérrez (m.77) y Pezzella (m.89).

Incidencias: Encuentro de la decimocuarta jornada de LaLiga Santander, disputado en el Benito Villamarín ante 27.241 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente en Colombia del avión que trasladaba al equipo brasileño del Chapecoense. Llovió en algunas fases del segundo tiempo. Césped en buen estado pese a las lluvias caídas. 

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS