Uno a uno: Betis 3 - 3 Celta

Berizzo (e.): 6. Más allá del resultado cosechado, el Celta mostró síntomas de mejoría. En los primeros compases recordó a la versión más colectiva del pasado, una que era más habitual con Augusto y Krohn-Dehli, y que parecía abandonada ante la verticalidad instintiva de futbolistas como Wass, Sisto o Guidetti. Aunque varios errores de base persisten –como la falta de un medio campo aglutinante, ordenado y eficaz en fase de repliegue, o la consecución de un dominio amplio en el tiempo–, la sensación es que con la posesión el Celta tuvo las ideas bastante más claras que en las últimas semanas, combinando desmarques con apoyos, alternando posiciones y creando peligro tanto en la frontal del área como en línea de fondo. Nada que ver tienen los tres tantos favorables entre sí. Deberá el técnico trabajar para que el Celta sea regular en el transcurso del encuentro, ya que está pagando las bajadas de ritmo y la relajación con marcadores favorables. Errores defensivos como los del Benito Villamarín son imperdonables.

Rubén: 7. El joven guardameta sigue ganando en confianza y se ha convertido en un baluarte. Consistente en todas las situaciones, estuvo a merced del rival en los tres balones que terminaron en la red. Con más experiencia podrá hacer frente a áreas superpobladas como las que planteó el técnico del Betis, ya que tiene la envergadura necesaria para imponerse en su zona de influencia.

Roncaglia: 7. El único defensor que mantuvo el tipo en la visita al Betis, atrevido (dentro de sus características) en la banda derecha, y de nuevo autor de una diana salvadora. La regularidad era una incógnita con el argentino a la hora de cerrar el fichaje, pero parece que la combinación de experiencia con un juego acorde a su estilo hacen de él un valor seguro.

Cabral: 2. Fuera por completo del choque. Demasiado alejado de Fontàs, lento de reflejos y de colocación, dejó una autopista a Sanabria en el gol que rompió la igualdad, y de nuevo erró en el marcaje a Pezzella en el tercer tanto bético. Toque de atención.

Fontàs: 3. Desbordado en el área y demasiado conservador fuera de zona. Notable en la salida de la pelota, pero autor de un penal dantesco y bastante inferior a su par desde bien temprano. Es posible que baile mejor con un compañero más rápido al lado. 

Jonny: 3. Sigue perdido el de Matamá. Acompañó con soltura a los celestes en los minutos de mayor dominio, incluyendo una incursión por el carril central que terminó con disparo, mas sin ese apoyo del grupo se demostró intrascendente. Es preocupante que no aporte ni profundidad ni quite.

Radoja: 6. El serbio duró lo que le permitió el físico, aquejado de la rodilla derecha. En cuanto los apoyos comenzaron a escasear, sufrió con la pelota y le costó mantener la posición. En encuentros como este debe reclamar el territorio, simplificar en el pase y guiar los repliegues. Bien, sin más.

Hernández: 7. El más regular de la medular. Tuvo un papel importante en el juego aéreo, rompió líneas en carrera y fue la opción preferida para la distribución entre ambas bandas. 

Díaz: 6. Bien escoltado en la divisoria, escondió las debilidades y apareció con asiduidad en ataque. Versión algo mejorada, todavía lejos de su posición jerárquica y de los requisitos del partido.

Wass: 8. Leyó con astucia la defensa de cinco del Betis, aunque le faltó algo de desborde en la banda. El tremendo aguante físico del danés es lo único que consigue que el centro del campo logre proyectarse hacia el área contraria. Dos asistencias, a Aspas y Roncaglia. Extremo, interior y mediocentro en noventa minutos.

Aspas: 8 (mejor jugador). Menos participativo que de costumbre pero letal, acertando en las dos ocasiones de las que dispuso. Es un goleador fantástico y un hombre de fe, cualidades que vienen de lujo a un conjunto como este. 

Bongonda: 8. En Sevilla, lo único que pudo frenarle fue el cansancio. Dominó la banda y defendió con eficacia, a pesar del apoyo insuficiente de Jonny, y generó las dos ocasiones que Aspas convirtió en sendos tantos. Mostró recursos e iniciativa. Liberado.

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Orellana: 5. Vuelta a la competición según lo esperado, con media hora de más intención que eficacia. Intimidó a la defensa rival y probó con el disparo en un contexto adverso. Va a hacer mucha falta el chileno.

Sisto: 5. Demasiado impreciso en el cuarto de hora del que dispuso, contribuyó a ganar metros pero generó tantos problemas como soluciones aportó.

Rossi: 5. Entró en un momento de desesperación y dio la profundidad que necesitaba la segunda línea del Celta, aunque apenas entró en contacto con la pelota. 

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