Las claves del Real Madrid 7 - 1 Celta

Tarde aciaga para la escuadra celeste, como dejó patente el marcador final. En realidad, los vigueses dejaron una gran impresión hasta que llegó el descanso, con el habitual despliegue de juego agresivo y marcas próximas. Incluso pudo Aspas adelantar a los suyos, en una triple ocasión desbaratada por el larguero y el meta local. Fue entonces cuando Pablo Hernández cayó lesionado, y el Madrid comenzó a apretar con la estrategia, logrando el primer tanto antes del intermedio. Lo acontecido a continuación nada tuvo que ver. Un resultado para reflexionar, como reconocería Hugo Mallo al término de la tormenta. 

Congelados a la vuelta de vestuarios

El Celta saltó de nuevo al césped con el ánimo desaparecido, con una defensa pasiva, y sin carácter para intentar trazar jugadas de ataque. La pelota apenas se distanciaba del marco defendido por Rubén –hasta entonces se había mostrado solvente y decisivo–, y los de Berizzo no hacían otra cosa que cometer errores infantiles y correr tras el rival. Los de blanco, espoleados por un Ronaldo en estado de gracia, iniciaron un bombardeo inclemente sin apenas ser molestados por el visitante. 

El infortunio del Tucu

Media hora duró la historia de Pablo Hernández en el Bernabeu. Chocó con Lucas Vázquez en un balón dividido y salió mal parado, con un daño severo en la rodilla derecha. Intentó regresar, mas tuvo que retirarse con gran dolor. En su lugar compareció Radoja; y ahí comenzaron los problemas, pues el serbio fue incapaz de igualar las prestaciones del internacional chileno. El Celta perdió al especialista en el balón aéreo, debilidad que aprovechó Pepe a la salida de un córner. Las dudas de Nemanja en las transiciones se incrementaron en la segunda mitad con fatal resultado. Una tarde de la que aprender, sin más que recriminar al bisoño mediocentro. 

Apatía en la creación

Nada es este conjunto sin la posesión. Si en Chamartín la defensa pagó el exceso de pasividad, el resto de integrantes convirtieron el partido en una quimera, al desperdiciar la práctica totalidad de las oportunidades en ataque. Apenas fueron capaces de traspasar la línea divisoria, sin ofrecerse para recibir, sin criterio para administrar la posesión, erráticos. Orellana y Wass, que venían de completar un primer tiempo más que decente, desaparecieron por completo, uniéndose a la apatía de Nolito, de nuevo intrascendente. Tan sólo Chelo Díaz y Aspas dieron algo de continuidad al juego celeste, e incluso logró una diana el de Moaña. 


Uno a uno

Berizzo (e.) 3

Rubén 4
Jonny 2
Mallo 3
Sergi 3
Planas 2
Díaz 5
Hernández 6
Wass 4
Orellana 3
Aspas 6
Nolito 2
– 
Radoja 2
Guidetti 4
Beauvue 4

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS