Ubi sunt?

En cuanto Jaime Latre señala el camino a los vestuarios no puedo evitar pensar “¿dónde están?”. "Ubi sunt qui ante nos in hoc mundo fuere?" (¿Dónde están quienes vivieron antes que nosotros?") El famoso tópico del Ubi sunt? que significa literalmente "¿Dónde están?", hace referencia a la fugacidad de las glorias mundanas, y esta vez planea sobre el césped de Balaídos. Aquellos elementos del mundo terrenal y sensorial vestidos de celeste que han desaparecido. En la época medieval, se utilizaba para hablar de los bienes y las personalidades que ya habían expirado. Hoy, es este Celta el blanco de mis reflexiones.

Como en las ilustres “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique, pero sin poesía. Sin música. Sin brillo. No sé dónde se ha quedado aquel equipo que, jugando como los ángeles y resultado aparte, endosó un 4-1 al Barcelona. Qué fue de aquel Sergio que este año parece una versión distorsionada y maquiavélica del portero que en muchos partidos fue. Un Jonny que, aunque hoy no hizo acto de presencia, lleva varios partidos descontando más que sumando. Hugo anclado en la mediocridad. Wass, perdido. Augusto al 50%, Orellana desquiciado. ¿Dónde están?

Y siguiendo esta corriente de pensamiento, me detengo en la "Oda a la vida retirada" de Fray Luis de León. Nolito, como el monje humanista del s. XVI, da la impresión de estar regocijándose más en la placidez de la selección y de un posible futuro pastoril en la costa catalana, que en la realidad que actualmente le ocupa. Y sin embargo, continúa siendo el jugador determinante que decide el devenir de un encuentro. En la única pelota que esta vez pelea hasta el final, los planetas se alinean y su arbitrario rebote adquiere precisamente la dirección adecuada. Gloriosa fortuna.

Pero no todo son preguntas que me conducen hacia la irremediable negatividad. ¿Dónde está aquel ‘Tucu’ del inicio de la temporada? Ahora es otro. Es el jugador que otorga el equilibrio y la pausa necesaria al conjunto. Es el que falla un único pase en todo el choque. Está ahí: es el mismo, pero es otro. Uno mucho mejor. Como le sucede a Sergi Gómez, hasta hace poco descartable; desde hace más de un mes, indispensable. Sólido, seguro, anticipándose, el catalán se ha erigido como el nuevo compañero de Cabral.

¿Qué decir del ‘Mariscal’? Cómo lo hemos añorado estas tres jornadas. Tres jornadas donde servidor se preguntó hasta la saciedad ¿dónde está nuestro jefe de la zaga? Casualmente, jornadas donde el equipo ha acusado la falta de contundencia y orden atrás, y donde ha encajado nada menos que nueve goles. Pero esta vez no he tenido que hacerme esa maldita pregunta, porque había vuelto para condecorarse una vez más. Resultaba complicado que un partido tan gris no albergara alguna esperanza. La esperanza acudió directa al rescate desde Argentina.

Así, no creo que el hecho de cuestionarse todo esto sea una mala idea. De hecho, suele ser positivo. Ya que, si puedes hacerlo es porque existe un precedente donde buscar el objeto de la comparación. Destierro desde ahora mismo la oscuridad medieval y abrazo la esperanza celeste. Estoy seguro de que tarde o temprano volverán las celestes golondrinas a Balaídos su espectáculo regalar. Que el ‘Gato de Catoira’ recuperará su título y confianza, que los laterales serán de nuevo de lo mejor de la categoría, que Augusto recobrará su tono físico y Wass su concentración. Que arriba Nolito y Orellana escoltarán de nuevo como tiene que hacerse al punta. La racha del año pasado morirá en ese océano del recuerdo, porque donde el año pasado perdíamos ahora sacaremos puntos, como este sábado sucedió. Inevitablemente la temporada se irá, y para bien o para mal habrá que preguntarse ”ubi sunt”?

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS