Desde Tucumán con amor

Finaliza la película. Comienzan a desfilar paulatinamente los créditos. La banda sonora de Duran-duran ha sido sustituida esta vez por A Roda y su hit “Foliada celeste”. En Anoeta, frente a la organización txuri-urdin SPECTRE los héroes se han impuesto a los villanos 16 años después, con un impresionante clímax en la conclusión. Eduardo Berizzo interpretando a “M”, líder del MI6, y otros nombres ilustres como Aspas, Wass, o Sergi Gómez flotan ante nuestros ojos en la pantalla. Pero sólo uno de esos nombres brilla por encima de los demás: Pablo Hernández. Bond, “El Tucu” Bond.

En este nuevo film de espías, el malvado Dr. No, encarnado por Imanol Agirretxe, iba a ser el primero en golpear. Con dos ingeniosas y viles maniobras, dejaba a los nuestros heridos y hacía adelantarse a los suyos de manera casi irremediable. Como en la famosa película de 1963, 007 es enviado para ayudar a la deserción de la empleada del consulado soviético, quien ofrece a cambio de ayuda una máquina descifradora de mensajes secretos llamada "Lektor". Aquí, es un espía de Moaña el que desencripta el enigma blanquiazul: por cada disparo enemigo, con su silenciador él es discretamente el que iguala las cosas.

En un partido abocado al empate, con desorden total en el centro del campo y defensas fagocitadas por voraces delanteros, los mejores agentes secretos siempre regresan para cumplir su misión de forma solícita. Se da la casualidad que dos de los nuestros: 001 y 003 (Sergio y Fontás) son los primeros en caer. Ambos son incapaces de mantener el pulso al partido y desfallecen a las primeras de cambio, ante el Dr. No previamente citado. Sin embargo, ahí estaba Aspas como 009 para salvar los muebles. Y aunque todo parecía indicar que el desenlace se aproximaba e iban a desaparecer la figura del vencedor y el vencido, el Toto reveló sus cartas, que había escondido hasta el minuto 80.

Con la recurrente partida de naipes de cada una de las entregas, en este caso el líder del MI6 se encontró al supervillano Ernest Stavro Blofeld (interpretado por David Moyes) y líder de SPECTRE. En las películas suele aparecer acompañado por un gato persa blanco; aquí, el animal huyó con el rabo entre las patas. Berizzo mantuvo su jugada todo lo que pudo y en el momento preciso mostró su escalera de color: retiraba a Aspas del campo por Guidetti. No le pudo salir mejor su ardid al argentino, que, sin comerlo ni beberlo aguardó a que su agente de confianza, 008, diese su golpe de gracia final. El Toto podía guardarse los dos cambios restantes para perder unos valiosos segundos en último impase.

Esta vez no hubo trampa de SPECTRE, verdadero mentor del plan y quien realmente desea hacerse con la descifradora y vengar la muerte del Dr. No. Aquí, “el Tucu Bond” se erigió como encargado de hacer saltar los circuitos por los aires, y enviar su propio misil desde más de 30 metros. El Sean Connery chileno-argentino daba un golpe sobre la mesa. Aclaraba todas aquellas dudas sobre el personaje que estaba interpretando y se imponía al malvado rival. Tras un completísimo partido en el que siempre se ofreció y buscó su sitio, acababa coronándose con aquella preciosa obra maestra.

Ahora, en su periplo a lo largo de esta película de espías de 38 episodios, el Celta prosigue su andadura de forma constante. Marcha tercero en Liga tras Barça y Madrid, en la “Liga de los otros”, como un día quiso denominar el “Cholo” Simeone. Y, aunque ganar esa Liga (o la otra) siga sin entrar en nuestros planes, es un verdadero placer continuar viéndolos ocupar esa plaza después de 10 episodios. No sólo en el ámbito del resultado, sino también en el de identidad, juego, ambición y confianza en nuestro proyecto. Porque ahora nos visita el Valencia en casa, y después habrá que viajar hasta Coruña para enfrentarnos a nuestro antagonista total, y sé que, pase lo que pase, con estos agentes secretos siempre acabaremos brindando con un Martini mezclado, no agitado.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS