Perder no es un paso atrás

Muchas veces es necesario dar un paso atrás para seguir avanzando. En el recibimiento al Real Madrid se demostró que el sentir de este Celta es el de pelear hasta las últimas consecuencias por la clasificación; el agarrotamiento de los de celeste en el primer tramo del encuentro fue la prueba de que se jugaban algo importante. Con dos tantos en contra en un suspiro, el conjunto olívico entendió que ya no podía sino mejorar la situación y luchó liberado hasta arrinconar a su oponente. 

El visitante hizo valer la calidad y el orden y ahí los muchachos de Berizzo protagonizaron una reacción meritoria, una respuesta de madurez y convicción espoleda por una afición entregada. En el centro del campo, Wass y Hernández bajaron metros para conservar la organización y la fluidez con la pelota. Era necesaria una mejor elaboración porque el Madrid se amparó en el resultado y en dos fuertes líneas de a cuatro. Pese al sólido primer tiempo de los blancos, el Celta llegó a disparar once veces contra el marco de un Keylor Navas con poderes de jedi. 

Con la expulsión el Celta se vio obligado a retroceder nuevamente. La inferioridad numérica condujo a Nolito y Orellana hacia la medular, lo cual no hizo sino acercarlos al objetivo del gol.  Y el cambio de Wass por Radoja, con el serbio de central, aportó el rigor defensivo necesario para no perder la última opción de remontar. Estas medidas, a priori conservadoras, demuestran la evolución psicológica del equipo, capaz de empequeñecer a un plantel de otra galaxia, con un plan que, encima, le estaba saliendo mejor de lo esperable a Benítez. 

El pulido funcionamiento y la experiencia acumulada por los de Berizzo invita a pensar que el Celta está capacitado para competir al máximo nivel. Incluso con la reacción de rivales como Sevilla o Real Sociedad, protagonistas de sendas goleadas en esta jornada, la cota del equipo capitaneado por Augusto debería estar en las competiciones europeas – si nada extraordinario acontece. El ritmo competitivo es el idóneo, los menos habituales siguen creciendo e irán incorporándose gracias a la Copa del Rey, y el entrenador tiene margen operativo para paliar las deficiencias defensivas. El Celta fue derrotado, pero en el contexto de un campeonato de treinta y ocho fechas, los célticos han dado un nuevo paso adelante. 

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS