"Extraño déjà vu"

Tras el pitido final del tan criticado Velasco Carballo, y con un par de cervezas encima (para reducir el “dolor”, supongo) debo reconocer que mi cara era un poema. La misma cara que ponías cuando eras un incauto adolescente que contemplaba a la chica o chico de sus sueños, con otro más guapo o guapa que tú. Un rostro con aquel atisbo de sonrisa falsa, pero cargado de pena y rabia. Todos estos pensamientos se me arremolinaron en la mente, junto con el de la sensación de déjà vu que muchos conocemos. O en este caso, como reza el tema del grupo Dream Theater, de “extraño déjà vu”.

Y digo “extraño”, porque éste resulta algo atípico. A menudo, estos particulares fenómenos, fruto de la psique humana, vienen precedidos de la impresión de que en un momento inmediatamente posterior van a ser vividos, en forma de espiral descendente. En este caso, yo mismo me lo negué. Me pasé toda una semana repleta de un falso optimismo con la convicción de que algo así no volvería a ocurrir. Pero ocurrió, y más de 5 meses después, repetimos el mismo guión. Un partido controlado y bien elaborado que se nos escapa en los compases finales al encajar un gol. 1-0. El resultado más frustrante que existe. Ahí apareció: el pensamiento fugaz de que “esto ya lo he vivido”. Y, como todos sabéis, no es ni la primera ni la segunda vez que nos pasa.

Tuve que sentarme ante mi ordenador, abrir otra cerveza (ahora el dolor me atenazaba la garganta) y recordar cuál era aquel tema de Dream Theater que hablaba de la sensación de experimentar un hecho como si ya lo hubieras vivido antes. Y no, no es ni de lejos uno de los mejores temas de este grupo, teniendo ahí otros ejemplos como “The Ytse jam” o “The enemy inside”. Pero sin duda me serviría para definir la situación actual de este Celta. Cuando ha podido abrir hueco y seguir escalando puestos en la clasificación, ha decidido complicarse. El equipo se niega a crecer. Prefiere vivir circunstancias que a todos nos parecen “ya vividas con anterioridad”. La inmolación forma parte de la genética de este club y su afición. Somos heavys masoquistas de nacimiento.

Lo cierto es que tras una derrota como la sufrida el sábado, todo se ve desde un prisma mucho más oscuro. Pero es que eso significa “ser del Celta”. El sábado visitará Balaídos el Atlético, con bajas importantes (Diego Costa, Arda Turan, y Godín) y si existe un buen momento para “ser más que nunca” de este equipo, eso será ahora. Cuando las fuerzas nos flaqueen tras una extraña derrota, en una mala época, debemos creer en nuestro Celta. Porque, si algo puede suceder en el mundo del fútbol son las carambolas. ¿Seremos nosotros los que condenemos de nuevo a la Liga con la “bipolaridad” por la que tanto se ha protestado? A día de hoy, debemos pensar y desear que así sea… ¿o no?

Puesto que los equipos que tenemos por debajo tampoco ganan sus partidos (de momento), la tabla clasificatoria apenas ha cambiado en lo que respecta a nuestros intereses, en relación a la jornada anterior. Lo apacible de esta situación puede alterarse enseguida, si se produce una derrota en casa frente al Atlético, así que ahora es el momento de soltarse la melena. La melena heavy. Que el Celta ejecute un solo de guitarra brutal, digno de John Petrucci, y ofrezca un concierto de los que hacen historia. Porque hoy en día lo que yo quiero, amigos, son sorpresas, y no volver a experimentar ningún déjà vu.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS