Así da gusto

Es curioso como cambian las cosas en el mundo del fútbol en apenas unos minutos. A las cuatro de la tarde de hoy, el optimismo en la parroquia celtista brillaba por su ausencia. Cincuenta y cinco días sin conocer la victoria y el equipo se enfrentaba al Málaga, que no es que sea el Barcelona de Cruyff, pero un equipo mediocre no es, ni mucho menos. La verdad es que la cosa no pintaba demasiado bien. Hasta que, pasados cinco minutos, el fútbol hizo su trabajo, animar al personal. 

 

Ese fue el tiempo que necesitó Álex López para meter un gol. Sí, gol. Una palabra que, acompañada por la frase "a favor del Celta" parecía algo imposible de pronunciar en las últimas semanas en Vigo. Al abrir la lata, el equipo sacó todo su potencial, algo que ya mucha gente había visto a lo largo de esta temporada. Y es que el Celta no hizo cosas muy diferentes a lo visto en partidos anteriores como contra el Levante o el Elche. Buen trato de balón desde la defensa, cabeza en los pases en el mediocampo y velocidad en las zonas atacantes. Lo que hoy se hizo fue lo que pedía Luis Enrique y toda la afición desde el comienzo de la pretemporada, no perdonar y meter goles, y parece que por fin los jugadores hicieron caso. Álex, por partida doble, Augusto, Charles y Nolito, con un gol digno de enmarcar, hicieron los tantos de los celestes. Cinco goles que, como dato, son más de los que los vigueses marcaron en los últimos siete partidos. 

En cuanto a la alineación, el técnico asturiano optó por la lógica y dejó atrás los experimentos. El lateral izquierdo, esa posición que está generando más debates en Vigo que cualquier otra decisión, fue ocupado hoy por Aurtenetxe, el que, para muchos, debería ser el dueño de la banda zurda sin ninguna duda. Y Toni no fue el único que se cayó del esquema típico de Luis Enrique. El canterano David Costas, después de hacer actuaciones notables en los partidos anteriores (con algunos fallos perdonables debido a la edad), dejaba paso a la veteranía y contundencia de Cabral, probablemente necesaria en momentos como estos. Augusto fue la otra novedad del once celeste, tras volver de una lesión que le apartó de la convocatoria frente al Levante. Este actuó en el mediocampo junto a Álex y Oubiña, una posición que, a priori, no es la suya pero a la que el argentino se acomodó como siempre hace. Lateral, mediocentro o extremo, Augusto siempre cumple, y hoy no fue una excepción. 

Con el fútbol de toque luciendo desde el principio como este equipo nos tiene acostumbrados, los goles comenzaron a llegar y la superioridad en todos los sentidos del juego se hizo notar. El Celta tocaba el balón entre las líneas blanquiazules sin ninguna oposición, con Borja manejando los hilos desde el centro del campo, su habitat, al que está volviendo después de que Luis Enrique se diese cuenta del error cometido al atrasar su posición. Al lado del capitán, Álex López se puso el traje de profesor y decidió dar una lección de todocampismo en La Rosaleda. Pases en corto, pases en largo, disparos lejanos y goles, algo que pocos jugadores pueden presumir de tener en su repertorio y que el ferrolano no sólo tiene, sino que lo muestra. Por su parte, la delantera celeste, formada hoy por Charles, Mina y Nolito, hizo lo que tenía que hacer. Los tres atacantes crearon infinidad de ocasiones y ayudaron al equipo en el movimiento de balón, algo que reclama Luis Enrique con su filosofía desde el primer día. 

Y es que hoy brillaron todos, desde el primero hasta el último, con una mención especial a Álex López y a Nolito. Después de las dudas sembradas por ambos en este arranque liguero, comienzan a mostrar sus mejores versiones, algo que si sigue así, ayudará y mucho para cosechar resultados positivos en el transcurso de la temporada. Está claro que queda mucho y, como dijo hoy Luis Enrique, el objetivo sigue siendo evitar el descenso, pero una victoria así disipa las dudas de la afición en un momento. Hoy el Celta demostró que el puesto en la clasificación es engañoso y que, por el fútbol desplegado y el potencial de la plantilla (a pesar de ser extremadamente corta), este equipo opta a posiciones algo más cómodas. Empieza a ser algo típico escuchar por la Península en adelante eso de "que gusto da ver jugar al Celta". En días como hoy, queda claro porqué. 

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS