Al Celta le sentó mejor el lunes

Vistas la primera parte y el resultado, podría pensarse que el Celta sacó petróleo de un mar de dudas. Ciertamente el botín fue sustancioso y la primera mitad celeste para olvidar, pero tras la reanudación, además del resultado, el conjunto de Luis Enrique dio muestras de esperanza. Sobre todo arriba, dónde este año el uno contra el mundo de Aspas ha dejado paso a una pólvora en conjunto. Nolito, Charles, Augusto y Álex incorporándose desde atrás, llevaron veneno sobre la meta bética.

Luís Enrique lo dijo desde el principio, “el gol debe ser cosa del equipo”. El asturiano junta sus piezas también lejos de Balaídos y así todo se antoja más sencillo. Cambiar el hombre islote por un ataque nutrido ha sido quizás la gran diferencia a domicilio con el año pasado en el día de ayer. Porque anoche el Celta también salió a esperar y eso casi le vuelve a costar un disgusto. Salvó Yoel al equipo de vivir otro ‘Déjà vu’, uno más fuera de casa. Pero esta vez al Celta le acompañó la suerte y la capacidad para saber aprovechar sus opciones cuando llegó su momento. Los fantasmas no han debido esfumarse del todo con esta victoria, pero al menos llega el primer día y no en la jornada 13, como en el curso anterior. Sin duda, un escenario más fácil desde el que crecer a domicilio.

Por lo demás, el Celta se pareció al del estreno liguero en cuanto a las preocupaciones, las cuales han variado significativamente desde pretemporada. Ahora el ataque se antoja el arma fuerte, lo que mejor está funcionando. Pero cuidado, porque la línea actual de vanguardia es buena, pero muy justa de efectivos. Confieso mi alarmante preocupación tras un golpe sufrido por Charles en la primera parte, sin vislumbrar un sustituto de garantías para el brasileño, por mucho que en el banquillo estuviese David. 

Más allá de un fichaje ahí, las dudas se han trasladado ahora a la medular y a la retaguardia, dónde el conjunto de Luis Enrique se vio completamente desbordado en la primera mitad. Hasta cinco fueron las acciones providenciales de Yoel evitando el tanto local. El costado izquierdo, con Toni absolutamente superado por el encuentro en el primer acto, volvió a ser la autopista del juego ofensivo rival, como ya sucediese ante el Espanyol.  Un problema que podría solventar Aurtenetxe, aunque Luis Enrique pensase a priori en él como central. Al vasco se le espera más pronto que tarde en esa banda para solucionar el puñal contra el que ha luchado el Celta estas dos jornadas. En ese caso, o la puesta por David Costas y Goldar es total, o si sale Túñez, faltaría en principio otro central. 

A parte de eso, fue un partido que cambió con el día, uno para cada equipo, gracias a este invento del fútbol de madrugada. Dejando el domingo atrás, con el lunes varió la historia y el del segundo tiempo fue un Celta mucho más sobrio, ayudado también por el depósito resentido del Betis, que llegó sin combustible tras su entrega inicial y su encuentro europeo entre semana. El Celta se hizo con el partido, aunque a punto estuvo de tirar su renta a la basura otra vez. En dos minutos el Betis tuvo el empate. No habría sido esta campaña la primera vez.

Sin embargo, el karma nos debía una en el Villamarín y anoche nos la cobramos. Apareció la Virgen en varias acciones y el asistente en un gol. No fue tan clamoroso como el Túñez, tal despropósito tardaremos mucho en volver en verlo, pero Charles estaba adelante en el primer tanto del Celta. Aquella vez salió cruz, esta vez disfrutamos la cara.  

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