Análisis del rival: Real Betis Balompié

Pepe Mel ha gestado un nuevo Betis para esta temporada. El conjunto sevillano consiguió entrar en competición europea la pasada campaña gracias a la decisión del TAS de excluir al Málaga de la Europa League, pero lo cierto es que el Betis hizo méritos suficientes para haberse ganado la plaza por su cuenta: durante gran parte de la temporada se mantuvieron en las posiciones más altas de la tabla, llegando incluso a rozar la Champions. Los pupilos de Mel sorprendieron a todos con el rendimiento ofrecido a lo largo de la pasada campaña, donde estuvo 32 jornadas en puestos europeos pese a tener un equipo confeccionado para lograr la permanencia sin mucho sufrimiento.

Sin embargo, ese Betis ha muerto y ha emergido otro. Este nuevo Betis nace, primero, de la necesidad: la friolera de 17 jugadores se han marchado de la entidad blanquiverde durante este verano, que ha visto como llegaban otros 15 futbolistas para hacer frente a estas bajas; el preparador madrileño cuenta con una plantilla prácticamente nueva y, por lo tanto, ha implantado un modelo de juego totalmente nuevo. Entre estas llegadas destacan la del exquisito Joan Verdú y la de dos laterales de amplísimo recorrido pero disciplinados en el repliegue como Dídac Vilà, que llegó a sonar para el Celta, y Markus Steinhöfer.

El principal cambio del Betis viene de la marcha de Beñat. El centrocampista vasco volvió al Athletic este verano y su puesto lo ha ocupado Joan Verdú, que ha llegado libre del Espanyol, y eso condiciona mucho. El conjunto blanquiverde forma en 4-2-3-1 cuando tiene el balón, un esquema que potencia la presencia interior de sus jugadores y el papel del mediapunta se convierte en clave. En este esquema, tan de moda en el fútbol actual, destaca también la importancia de tener dos laterales que lleguen a línea de fondo con relativa asiduidad para aportar frescura al ataque posicional del equipo. Mel, que siempre se declaró fan de este tipo de laterales, nunca contó con futbolistas de este estilo en el Betis, pero ahora les está dando uso.

Otro cambio importante como consecuencia del paso al 4-2-3-1 es la menor responsabilidad de los dos mediocentros en la creación de la jugada, lo que permite a los laterales subir con más tranquilidad ya que hay un jugador que les puede hacer la cobertura. En defensa, por lo que pudimos ver en el Santiago Bernabéu, el Betis forma en 4-4-2, con las líneas muy juntas y la línea defensiva muy adelantada para conceder pocos espacios al equipo rival. Jugar con las líneas muy juntas implica que el carril central  tiene muy pocos espacios que aprovechar pero dejan completamente libres los carriles laterales, fácilmente aprovechables por los jugadores de banda. Finalmente, vuelcan casi la totalidad de su defensa en el lado fuerte del balón, dejando el débil completamente deshabitado.

Uno de los jugadores a seguir del conjunto sevillano, sabiendo que Rubén Castro es duda para el partido de mañana, es Cedric Mabwati. El joven extremo congoleño tiene mucho fútbol a sus espaldas pese a su corta edad (21 años y más de cien partidos en Segunda con el Numancia) y es precisamente eso lo que lo hace tan especial. Tiene el desparpajo de un joven que quiere comerse el mundo, pero es un jugador mucho más hecho que, por ejemplo, el ahora jugador de Olympiacos Joel Campbell. Evidentemente Cedric no es tan bueno como Joel Campbell o Álvaro Vadillo, de hecho técnicamente no es precisamente un portento, pero sabe hacer muy bien lo que hace: esprintar. Cambio de ritmo y sprint son las dos mayores cualidades de un extremo que podríamos calificar como "de los de antes", un extremo que le da cosas distintas a Pepe Mel, un extremo que no duda de encarar la portería rival a la mínima oportunidad y que se siente como pez en el agua en el frenesí ofensivo que es el equipo verdiblanco.

Posible XI del Betis:

Andersen - Steinhöfer, Paulão, Perquis, Nacho - Xavi Torres, Nosa - Juan Carlos, Verdú, Cedric - Jorge Molina

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